16.5.11

Bicentenario, Patria Gaucha y Patria Chaucha: no es lo mismo, pero da igual


2ª quincena, mayo 2011



El sutil pretexto de la afinidad personal suscita olas multitudinarias. Puede no ser lo mismo para los demás, pero a cada uno le da igual. Nadie podría ilustrarlo mejor que don Nadie. En tanto versión negativa de “alguien”, el pronombre indefinido “nadie” manifiesta la nulidad del sentido propia del sustantivo “nadie” en tanto “persona insignificante”. Este auxilio de la insignificancia determina la posibilidad misma de la significación, tal como lo sostuvo Benveniste en su crítica a Pierce: si la mera existencia llegara a ser condición necesaria y suficiente de la significación, desaparecería la posibilidad de un concepto de signo, en cuanto por insignificante que fuese, la existencia acarrearía fatalmente significación[1].

Para el cuantificador existencial de la positividad moderna, cada objeto es uno (uno=1) en tanto entidad numérica, expresión de una igualdad que ignora en cada singularidad lo propio e intransferible de una existencia cualquiera. En tanto pretende elevar la existencia a la significación, la totalización moderna de la conciencia ignora la insignificancia, ante la condición unipersonal que encierra la razón de ser de cada quién (quién=uno).

¿No se cumplen doscientos años de la batalla de Las Piedras? Transpuesto en cinta de Moebius del logo patriótico, el híbrido artiguista-uruguayo supone que para alguien el Uruguay cumple doscientos años de artiguismo, que pueden diferenciarse tanto de la Junta Revolucionaria de Buenos Aires en 1810 como de la Constitución uruguaya inspirada por la estrategia británica de 1830. El híbrido patriótico excluye tanto el nadie de la persona insignificante que no ve en el Bicentenario sino doscientos años, como el alguien cuyo significante levantaría una interrogación ante el signo artiguista.

No es lo mismo, pero da igual un Bicentenario: ¿porqué nosotros no tendríamos también uno (uno=1)? El ser embotado no es lo mismo que el ser protagonista, pero desde el punto de vista del embotado o del protagonista no puede sino dar igual un ser (uno=1). La igualdad numérica expresa el cierre de la totalidad en el cálculo, que determina una justicia consigo misma de la conciencia. Tanto cuando se presenta en calidad de conciencia de la Historia y por consiguiente del destino ajeno, como cuando se presenta en tanto conciencia del Mercado, en cuanto interés privado de un particular.

El tupamplismo expresa de forma fidedigna la primacía de la clausura formalista de la conciencia del mercado, en tanto prefiere presentar una versión ampliada en el Frente Amplio de un pasado tupamaro. En el vaivén existencial entre “la vergüenza de haber sido (tupamaro) y el dolor de ya no ser (subversivo)”, prefiere dejarse llevar por la conveniencia politiquera de ser alguien insignificante, es decir, ya no ser nadie. No sea que se vaya a perder algún votito[2].

En boca de quienes un día hicieron profesión de fe antiparlamentaria, que menoscababa con acciones armadas la habladuría leguleya, tal vinteneo electoral señala hasta que punto la positividad de la realidad lleva de la nariz al positivista pragmático: todo es signo, luego nada es signo. No es lo mismo, pero da igual.

Este cierre electoralista de la verdad tampoco es lo mismo que el Frente Amplio. Incluso porque el Frente Amplio, para quienes olvidan su carga genética de Frente Popular, nunca tuvo otra razón de ser que ganar las elecciones. Lo que no quiere decir que el Frente Amplio sea meramente un frente electoral, como tampoco la matriz de Frente Popular suponía meramente un Frente Antifascista[3].

Sucede que no siendo lo mismo, nunca da igual: si no intente decir “diferencia” distinto de “diferensia” (franquicia fonética exclusiva para hispanoparlantes americanistas, no da igual para los ibéricos, que no son fonéticamente lo mismo). Pero sí da igual el número de papeletas en la urna que el número de votos escrutados. Tal igualdad dará en adelante, mal que nos pese, una diferencia significativa que no irá a favor del Frente Amplio (según Botinelli la mengua de la votación frenteamplista comenzó en 2005).

Sucede que los candidatos-probeta, las agachadas con el mercado y los contubernios con los milicos generan, sumándose a la indiferencia militante (que puede militar por otra vía) votos en blanco y anulados por la vía eleccionaria. Con ese signo significante porque dice que es Nadie para la política tradicional (ahora la tupamplista incluida), una generación vigente de izquierda se resta de una izquierda de caducidad.

De cara a la caducidad (de la pretensión punitiva del Estado) la derecha titula en beneficio propio y de Mujica (que no es lo mismo pero cada vez parece más igual) cuando dice que el Frente Amplio “le dio la espalda al presidente”[4]. En verdad, es Mujica quien le dio la espalda al Frente Amplio y con él el tupamplismo, que llegó en pleno Plenario a pedir excusas por el cambio de camiseta en medio del partido, aunque la excusa llegara cuando se estaban jugando los descuentos en el Frente Amplio[5].

Habrá en adelante otras marchas atrás y otras excusas, hasta que la renuncia presidencial[6] confirme en rúbrica que no es lo mismo haber sido que ya no ser. Mientras tanto, el no ser futuro se vincula con el Bicentenario de una alianza nacional de centro-derecha, que bien pudiera denominarse Alianza de Movimiento de Liberación Nacional (no es lo mismo liberarse que aliarse, pero da igual para ganar votos), que podría aliarse por un Pepe-Guapo o un Guapo-Pepe (otra vez, no es lo mismo, pero da igual en votos). El Bicentenario prepara el centro a la derecha del Bicentronario (dos del centro a la derecha), pestañándole un ojo federalista al artiguismo para hacerle un guiño a la derecha que lo sustituyó por el Uruguay.

Quien se entienda alguien (no uno=nadie) y quiera ver ese signo del paso de la Patria Grande a la Patria Chaucha y de la Patria Vieja (por Grande) a la Patria Gaucha (por Chaucha), no tiene sino que recurrir a los signos visuales del híbrido Bicentenario. En medio de la inauguración en Asencio espejea el proyecto del tupamplismo ampliado por la derecha (la izquierda se llenó de redes sociales con votos anulados y en blanco), cuando Bezossi surge en medio del cuerpo diplomático y gubernamental impecablemente trajeado, de bombacha y facón al cinto[7]. La indumentaria del intendente de Soriano dio el contenido híbrido del Bicentenario sin tener que recurrir al expediente ondulante de la cinta científica: aparece directamente cultivando el plantío, como no podía ser de otra manera, aconsejado por el paisano presidente[8]. No se necesita remontar a Chicotazo, como lo han hecho tantos, para entender adonde va esto. Basta con saber del cruce jovial entre el Guapo y el Pepe, uno de a caballo, el otro a grupas del estamento político (Chicotazo explicó en su momento porqué llevó galera en la Opera de Milán, pese a haber chicoteado por las spica a los “galerudos”) en plena celebración de la Patria Gaucha[9]. No es lo mismo, pero da igual.

El híbrido Bicentenario, Bicentronario electoralista mediante, se configura en tanto paso de la Patria Gaucha a la Patria Chaucha. No es lo mismo, pero da igual, lo que cuenta es salir en la televisión.



[1] Benveniste, E. (1974) Problèmes de linguistique générale, Paris, Gallimard, p.44.

[2] “Los dados están echados” y “en parte” el daño al Frente Amplio “está hecho” La República (09/05/11) Montevideo http://www.larepublica.com.uy/larepublica/2011/05/09/nota/450630

[3] Historia del Partido Comunista de España (1960) Editions Sociales, Paris, pp.93-100 http://www.filosofia.org/his/1960hp14.htm

[4] “El Frente dio la espalda a Mujica y votará contra la ley de Caducidad” El Observador (15/05/11) Montevideo, p.4.

[5] “FA encara cambios al estatuto para quitar peso a las minorías” El Observador (15/05/11) Montevideo, p.5.

[6] Ver al respecto en este blog las actualizaciones de la 1ª y 2ª quincena de abril.

[7]“Mujica llamó a “buscar las raíces de la Patria Vieja” Bicentenario Uruguay http://www.bicentenario.gub.uy/informes-de-prensa/mujica-llamo-a-buscar-las-raices-en-la-patria-vieja/

[8] “El truquito del presidente” La República (01/05/11) Montevideo http://www.larepublica.com.uy/politica/442901-el-truquito-del-presidente

[9] “Se hizo a caballo” La Diaria (07/03/11) http://ladiaria.com/articulo/2011/3/se-hizo-a-caballo/?m=archivo

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