28.6.17

Libertad de movimiento en la globalización


1a. quincena, julio 2017 


El título de esta actualización de blog retoma el tema de la primera sesión del debate sobre (RE)-/E/IN/MIGRACIÓN organizado por la Embajada de Francia y el Goethe Institut, con la participación de Barbara Cassin (Collège International de Philosophie), Florent Guénard (Université de Nantes), Corinne Mieth (Ruhr-Universität Bochum) y Ricardo Viscardi (Universidad de la República), 26 de junio de 2017, Montevideo.

Una pirámide achatada con base en el “desplazamiento forzado”

Considerada globalmente, para hacerle honor al registro temático de la globalización, la migración incluye distintos procesos: la migración económica, el exilio y la condición refugiada. Tanto la migración por razones económicas como el exilio suponen una decisión vinculada, al menos relativamente, a la actividad voluntaria del migrante. Ese componente las asocia a la tradición occidental de la libertad civil. A estas expresiones consolidadas viene a agregarse una más reciente, pero muy significativa: la migración calificada.

La migración económica y el exilio se encuentran al presente en vías de regresión relativa, superadas por la migración destinada a refugiarse. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha tendido históricamente a incorporar, entre sus cometidos, las situaciones vinculadas tanto al exilio como a distintas formas de persecución por razones de pertenencia étnica, religiosa o ideológica. Cierta concentración de procesos migratorios de refugio, engloba a desplazados (principalmente por conflictos bélicos, eventualmente incluso por hambrunas o catástrofes climáticas), perseguidos (por razones eventualmente religiosas, étnicas o político-partidarias) o deportados (por conflictos étnicos o por exclusión ideológica). En tal sentido es ilustrativa las diferenciación que establece ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) entre las distintas circunstancias que se admiten por igual como móvil de refugio: a) desplazados internos (dentro de un mismo país) 40,8 millones de personas, b) refugiados en distintos países (21,3 millones, de los cuales16 bajo el mandato de ACNUR) y 3,2 millones de solicitantes de asilo.1

Presenta un sesgo sugestivo que ACNUR adopte la vasta denominación “desplazamiento forzado” para presentar las situaciones de mayor desprotección, explotación y peligro para la vida humana en nuestros días. La distancia que sugiere tal denominación entre el destino de las personas en la extensión geográfica y el origen territorial que les es propio, parece indicar que las circunstancias que rodean a tal “desplazamiento forzado” escapan a todo lo que la tradición vincula con la libertad.

La migración calificada constituye el otro dato significativo del presente de las migraciones,2 ante todo porque contrasta vigorosamente con la condición al límite de lo humano que tiende a tomar el “desplazamiento forzado”, sobre el que extiende una tutela relativa las Naciones Unidas. Contrapuesta al desamparo e incluso la explotación que caracterizan a la emigración compulsiva, la migración académica se convierte en un indicador sugestivo, en cuanto se sitúa en el polo opuesto del proceso migratorio que caracteriza a la globalización. Conviene entonces considerar los procesos migratorios en la actualidad como un conjunto que tiende a tomar la forma de una pirámide achatada. En el vértice se encuentran distintas formas de desplazamiento, que incluyen cierta capacidad de decisión por parte de las poblaciones involucradas, mientras en la base se encuentran una enorme mayoría de personas forzadas, por un concurso de circunstancias ajenas a su voluntad, a desplazarse entre distintos territorios.3

Podría entenderse que la migración privilegiada condensa todos los aspectos positivos de la libertad de movimiento, en cuanto supone ante todo una decisión del migrante, pero además, esa decisión no se vincula a una imposición de las circunstancias, como la represión política, la crisis económica o la catástrofe natural, sino a una formación obtenida por méritos propios, que habilita una mejor implantación socio-profesional en el extranjero. Pese a esta descripción que parece galardonada de todos los rasgos de la libertad y del movimiento por decisión propia, incluso la migración académica se convierte en una política de los estados, tanto para favorecerla como para desalentarla.

En la Unión Europea los estudiantes universitarios oriundos de uno de los países miembros, deben desplazarse obligatoriamente, durante un período no menor a seis meses, para estudiar en otro Estado de la misma comunidad. En el lado inverso tenemos el caso de Uruguay, país cuya extensión territorial no conoce distancias mayores a 500 km y donde el parlamento votó, bajo los auspicios del gobierno nacional, fondos específicos para instalar la Universidad de la República en el interior del país. Estos fondos estaban atados a ese fin y la universidad no podía utilizarlos con otro destino, con el explícito cometido de que los estudiantes uruguayos permanezcan en su departamento de origen o en uno aledaño. Tenemos por fin el caso de las políticas de repatriación o revinculación académica de ciudadanos que han terminado o desarrollado su formación en el exterior, que propician distintos estados, entre ellos el uruguayo.

Que los propios estados fomenten determinada migración (de estadía transitoria en el extranjero o de retorno al país de origen o incluso intenten limitar los movimientos migratorios de índole académica), señala hasta que punto la migración es un dato relevante del presente mundial, no sólo en el sentido trágico que adquiere para los desvalidos y expoliados, sino también como “política de Estado”. Parece sugestivo, por otro lado, que las políticas positivas que predominan en el conjunto social acerca de la emigración, se vinculen ante todo al campo del saber, del conocimiento y de la tecnología.

El acerbo cultural, cognitivo y tecnológico no es, en cuanto tal, patrimonio de ningún país en particular. La migración académica se presenta, con todos sus efectos queridos u obstaculizados según los casos por los estados-nación, como un elemento que se impone a los distintos sistemas políticos, en razón de condiciones supérstites a cada contexto nacional en particular.

El proceso migratorio como determinación transversal a los estados-nación

Cabe entonces preguntarse si la progresiva subsunción de la condición de exiliado y de emigrado en la de refugiado (desplazado, deportado, evacuado, etc.), no corresponde asimismo a una alteración de las condiciones de desarrollo internas de cada contexto nacional, como efecto de la intervención de poderes transnacionales, que atan las circunstancias internas de cada país a un potencial transversal al contexto internacional. Desde este punto de vista la migración académica configura una transversalidad globalizadora, que lejos de propiciar efectos edificantes para las comunidades que la padecen, promueve la desarticulación interna. Es ampliamente conocido que el potencial intelectual formado en los países del tercer mundo pasa a engrosar, en una proporción alarmante, el contingente operativo de los centros académicos en los países desarrollados.4

Carlos Quijano, fundador del Semanario Marcha en el Uruguay decía “La universidad es el país”. Con ello expresaba la característica matricial del Estado-nación: su desarrollo sustentado en una integración inteligente de la organicidad vernácula. Si este elemento integrador emigra, otro tanto tiende a ocurrir con las demás partes del todo social, que el mismo saber debiera articular. Así como el mayor contingente de refugiados corresponde, según ACNUR, a desplazamientos internos a los distintos países, los países que encabezan la nómina en números absolutos de refugiados recibidos son los que pertenecen a la zona del conflicto y participan, directa o indirectamente, del contexto bélico: Turquía (2,5 millones), Pakistán (1,6 millones), Líbano (1,1 millones), les siguen Irán , Etiopía y Jordania.5 El mayor impacto masivo de la migración se produce por lo tanto en el propio contexto desarticulado por los conflictos. Mientras corresponde a la descripción puntual de los sucesos, la presentación de la migración a escala mundial como un drama humanitario y una tragedia civilizatoria, también ignora el plano más determinante del desplazamiento de poblaciones en el presente: el potencial de intervención tecnológica que al día de hoy favorece la cristalización del poder mundial, con efecto sobre los países y las poblaciones “tomadoras de conflicto”.

Esa cristalización del poder mundial desarticula la integridad de las comunidades nacionales. El caso de Siria es por demás patente: un enclave estratégico, que cierra o abre el paso a través de Turquía a Europa, que colinda con el enclave kurdo y la zona de conflicto árabe israelí, es el escenario de una batalla que libran las grandes potencias, con intereses contrapuestos a través de las partes civiles del conflicto. Segun ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) el 54% de las personas refugiadas en 2015 proviene de tres zonas de notorio conflicto bélico, atravesado a su vez por ya históricas intervenciones extranjeras: Siria, Afganistán y Somalia.6 Allí la magnitud del escenario estratégico y de la potencia militar involucrada parecen presentar el aspecto humanitario como una secuela derivada y secundaria de lo que Derrida ha denominado, con relación al poder de Estado, la alternancia entre “la bête et le souverain”. Puede suceder sin embargo lo contrario, es decir, que el aspecto humanitario y el horror del exterminio sirvan de trasfondo a una manipulación estratégica, con propósitos igualmente desviados del fin que se aduce.

Parece haber sido el caso que trajo a colación la declaración del ex-presidente Mujica, con relación a los excarcelados de la cárcel de Guantánamo, posteriormente refugiados en Uruguay. Interrogado acerca de la conflictiva relación de los liberados de Guantánamo con el gobierno que él mismo presidía, Mujica declaró que la llegada a Uruguay de esas personas habilitaba, a su vez, la exportación de naranjas uruguayas a Estados Unidos.7 Por más que el ex-presidente uruguayo haya a posteriori tomado distancia de su propia declaración, el propósito que expresó dejó en claro que cierto vínculo de necesidad pudo ser pensado, desde un lugar de gobierno, entre una negociación comercial y la liberación de personas encarceladas al margen de todo derecho internacional.

Contrariamente a la frase “Después de Auschwitz no se puede pensar”, quizás lo propio del presente sea que debemos pensar Auschwitz. El criterio que sostiene la inconmesurabilidad entre Auschwitz y el pensamiento expresa, a su vez, una desmedida fe en el pensar. El fundamento clerical del positivismo queda manifiesto desde que sabemos que Augusto Comte fue el secretario de Saint-Simon, quien a su vez propiciaba una Iglesia de Jefes de Empresa. Recientemente Matthieu Calame denunciaba que la tecnocracia, que el denomina “cientistas” configura un nuevo clero, que imbuido de un rol evangelizador del saber, pretende convertir todo pensamiento en instrumento de la eficacia pragmática e incluso -se podría agregar- todo conocimiento en activo bancario.


2 Se estima en 1,5 millones el número de emigrantes calificados que América Latina y el Caribe han sumado a la población de los EEUU. Ver Luján, M. “Migraciones calificadas Sur/Norte: historia y desafíos en el presente” Voces en el Fénix http://www.vocesenelfenix.com/content/migraciones-calificadas-surnorte-historia-y-desaf%C3%ADo-en-el-presente
3 Mangana, S. “Nuestra casa es el mundo: el acento en los refugiados” El Observador (22/06/17) http://www.elobservador.com.uy/nuestra-casa-es-el-mundo-el-acento-los-refugiados-n1087887
4Lema, F. “Migraciones calificadas y desarrollo sustentable en América Latina” (2007) Educación Superior y Sociedad, Vol.12 No.1 http://ess.iesalc.unesco.org.ve/index.php/ess/article/view/25
5ACNUR “Tendencias Globales” (2016) ob.cit.
6ACNUR “Tendencias Globales” (2016) ob.cit.
7 “Mandá fruta” Montevideo Portal (06/05/16) http://www.montevideo.com.uy/auc.aspx?307438,3

18.6.17

La voluntad de perder: la post-izquierda devorada por sus hijos


2a. quincena junio 2017



Se sabe que la revolución devora a sus hijos (el aristócrata-revolucionario Condorcet fue guillotinado por sus propios “compañeros de ruta”). Tal prolefagia claudicó, según un profesor de la universidad de Cornell, cuando la izquierda devoró su propia voluntad de poder, doblegada por la derrota que se inflige a sí misma, una vez imbuida del prefijo “post-” (-subjetividad, -historia, -sociedad). Mirada como confesión de parte, la denuncia que presenta Bruno Boostels en Buenos Aires acerca del derrotismo de la post-izquierda,1 señala hasta qué punto el denunciante no percibió que por estos lares -contrariamente a lo ocurrido, según se lamenta, en Francia e Italia a partir del 68'-2 “la izquierda” ya triunfó. Es cierto que no podemos hacer lugar a tal pesimismo sin advertirle, a quien lo sufre, “de tu fábula, narrador”, cuando acusa a la izquierda de cierta voluntad de perder.

El razonamiento por el cual la izquierda se convirtió en víctima de su propio pesimismo no puede sino despabilar a los incautos, que habida cuenta del desencanto de la institucionalidad que promueve la post-izquierda, pudieran olvidar postularse entre nosotros para una misión tan encomiable como “izquierdista”: venderle la tierra uruguaya a las multinacionales, convertir el agua potable en elemento dudoso y lograr que la marginalidad se incremente proporcionalmente a la expansión del mercado financiero.

Semejantes hazañas no logran aplacar el ánimo militante de los post-izquierdistas, que una vez eliminado el sentido de la historia por el derrotismo posmoderno, no tienen por delante otra tarea que recauchutar el neumático militante perforado por Derrida. Para hacerlo cuentan con la profesión de fe comunista de Badiou, de tan amplia prosapia del común (ista) que incluso reinvindicó aquello a lo que Boostels dice que (Badiou) se opone: la inspiración del acontecimiento que la filosofía encontró en el 68'.3

El profesor belga radicado en Estados Unidos distingue tan fina y calladamente entre Derrida y el post-estructuralismo, como entre Agamben y la arqueología foucaldiana que reivindica el profesor de Venecia (no menos que el propio Badiou). Tales agujeros de silencio quizás obedezcan a la misma sutileza -que tanto se le reprochara a Derrida bajo el epíteto de “preciosismo”, que lo lleva a subrayar semánticamente que en la expresión “filosofías de la défaite” el término “defaite” significa tanto “derrota” como “deshecho/a”, constatación que el belga transfiere alegremente, de la dehiscencia de la metafísica a la derrota de la izquierda. ¿O no será lo contrario?

Si a la izquierda le basta con ganar para superar la derrota, esa diferencia en el resultado de 1 a 0, que nadie distinguiría de la transparencia numérica del conteo electoral, quizás genere algún escaño parlamentario desde el cual seguir protagonizando aquella Casa Grande que nos provee de leyes, que se vota un día y se critica al siguiente, o viceversa. Esta granada arrojada en medio de la misma fragmentación posmoderna del sentido, de la institucionalidad y de la izquierda, no puede sino enaltecer el vínculo necesario entre un yihadista y un post-izquierdista : el primero se hace volar por los aires en medio de la multitud, el segundo se hace volar por las cúpulas en medio del ridículo.

Tanto post-izquierdismo surge confeso de la propia alabanza de la posmodernidad: sólo hay que corregirle el desaliento, porque según nos anuncian los post-izquierdistas, Derrida surgió del 68', pero (como otros de la misma camada filosófica) perdió y por eso hizo de la derrota un derrotero. Tal derrota del derrotero (si el derrotero está derrotado no lleva a ningún triunfo, porque anula la institucionalidad que debiera encontrarse en algún destino, ya que no existe institución sin sistema de lugares) surge de la propia bibliografía, por ejemplo del cuestionamiento de Derrida al marxista vietnamita Tran-Duc-Thao, al menos, desde la Introducción a “El origen de la geometría” de Husserl (1962),4 o el planteo central del logocentrismo en La voz y el fenómeno o La Escritura y la diferencia, que datan de 1967. Sin duda la crisis ucrónica (ucronía: reconstrucción hipotética de la historia) de la Historia celebrará que 1968 inspire lo que se dijo en 1962, o con más razón aún, apenas un año antes.

Se entiende que para un post-izquierdista, la historia no es sino un ultrarelato, desde el momento que puede hacer coexistir la reivindicación de “la izquierda” con el cuestionamiento “(...sobre la subjetividad, sobre la historia, sobre la sociedad...)”.5 Se sabe que el ridículo no se lleva mal con ponerse a la moda.

Sabiéndose hijo de la posmodernidad, el post-izquierdista le hace honor a lo que sabe desde siempre: “no existen hechos, sino interpretaciones”. De ahí que le baste con devorar la derrota de la post-izquierda para reinvidicar su propio relato, es decir su istoria (así escribe Derrida aquello que derrota-des-hace según Boostels). A ese relato que provee el fin de los desencantos modernos, le queremos agregar algunas notas edificantes que quizás exalten la devoción por el triunfo de una recuperada “institucionalidad”, que nos animamos a vaticinar de mero alcance electoral:

-La FEUU (Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay) se retiró -y recomendó seguir sus pasos a toda otra organización social- del Congreso de Educación que se convoca por mandato de una ley nacional, adoptada bajo un anterior gobierno igualmente “de izquierda”6

-El sindicato FANCAP (Federación de la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Pórtland) denunció el sesgo pachequista (el presidente Pacheco inició desde 1967 el período pre-dictatorial en el Uruguay) de los decretos “de esencialidad” dictados por el actual gobierno “de izquierda”.7

-El representante de los egresados universitarios Federico Kreimerman reinvidicó que se termine con el financiamiento de la enseñanza por los egresados y que finalmente se grave al capital, para obtener los fondos universitarios por vía (políticamente) genuina.8

Le ahorramos al desconsolado lector, al fin de este texto, glosas internacionales de la vigencia de la institucionalidad que añoran los post-izquierdistas, tal como las provee al presente el magnífico triunfo de Trump contra el sistema político en EEUU, el aplastante triunfo de Macron en Francia contra un 51% de abstención del cuerpo electoral, o los “empeachments” que desde la más pura legalidad voltean gobiernos legales en Paraguay o Brasil, sin necesidad siquiera de dar golpes de Estado a la vieja usanza.

Derrida habría estado orgulloso, de vivir, de la movilización que produjo contra el logocentrismo, incluso cuando los post-izquierdistas confiesan que lo critican a partir de la deconstrucción.


1Boostels, B. “La izquierda actual vista por Bruno Boostels, pensador belga radicado en Estados Unidos” (entrevista de Naser, L. y Delacoste, G.) La Diaria (14/06/17) https://ladiaria.com.uy/articulo/2017/6/la-izquierda-actual-vista-por-bruno-bosteels-pensador-belga-radicado-en-estados-unidos/
2Boostels, ob.cit.
3Uzín, A. (2008) Introducción al pensamiento de Alain Badiou, ImagoMundi, Buenos Aires, p.80.
4 Derrida, J. (1962) Introduction a “L'origine de la géometrie” de Husserl, PUF, Paris. Versión en español: Derrida, J. (2000) Introducción a “El origen de la geometría” de Husserl (trad. D. Cohen),( Bordes-Manantial, Buenos Aires, p.36 https://monoskop.org/images/1/13/Derrida_Jacques_Introducci%C3%B3n_a_El_origen_de_la_geometr%C3%ADa_de_Husserl_2000.pdf
5Bosteels, ob.cit.
6 FEEU exhorta a otras organizaciones a no asistir al Congreso de Educación” Montevideo Portal (09/05/17) http://www.montevideo.com.uy/contenido/La-FEUU-exhorta-a-otras-organizaciones-a-no-asistir-al-Congreso-de-Educacion-342632

7“FANCAP repudia decreto de esencialidad y asegura que la medida es “inconstitucional” La Diaria (13/06/17/) https://ladiaria.com.uy/articulo/2017/6/fancap-repudia-decreto-de-esencialidad-y-asegura-que-la-medida-es-inconstitucional/

8 Gremios estudiantiles y docentes reclamaron 6% para la enseñanza y advirtieron el comienzo de un período de conflicto” La Diaria (16/06/17)

5.5.17

Memorias de Ibero Gutiérrez: la edición como sedición


1a. quincena, mayo 2017



Corresponde disculparse ante los lectores, ya que obligaciones profesionales han dejado en suspenso las actualizaciones que se anuncian quincenales en este mismo blog. Una de ellas se dedica cada año a la memoria de Ibero Gutiérrez. En el año que corre la omisión queda reparada por esta actualización de blog, pero sobre todo por la actualización de la propia memoria -inactual pero activa, que nos señala un derrotero de Ibero Gutiérrez en el presente.

En primer lugar una Mesa será dedicada a la obra de Ibero en el Congreso LASA (Latin American Studies Association) que tendrá lugar en Montevideo durante el próximo mes de julio.1 Más allá de distintas presentaciones de la obra de Ibero y de artículos académicos y exposiciones, se trata en este caso de una reunión de académicos en torno a su obra y su legado. Este legado viene a ser particularmente actualizado por la inminencia de la celebración de un aniversario destacable del 68', que marcara el giro definitivo del siglo pasado y se presenta ahora como el umbral de nuestro presente.  La organización de una mesa académica dedicada a la obra de Ibero Gutiérrez supone, ante la inminencia de esa celebración de los 50 años del 68',  la apertura de un debate impostergable sobre el Uruguay, en cuanto Ibero condensa en su proyección universal lo nuclear del 68' uruguayo.

En segundo lugar la actualidad misma parece aglutinarse en acontecimientos que destacan de manera impar la figura de Ibero y su proyección al día de hoy. El asesinato del 28 de febrero de 1972 fue seguido por el descubrimiento de una obra poética y pictórica, en particular, a través de un artículo que publica Hugo Alfaro en Marcha, donde relata una visita a la casa de los padres de Ibero. Pocas semanas después, un acto en la sala teatral El Galpón pone en escena un núcleo poético. En ese contexto de una ofensiva del aparato represivo institucional y parapolicial contra las fuerzas sociales y políticas opuestas al pachequismo y al golpismo, que se reforzaban el uno al otro desde el propio gobierno, la proyección de la obra inédita de un estudiante de 22 años denunciaba la infamia política de quienes  mandataban y sostenían a los asesinos de tantos otros jóvenes.

La militancia de Ibero y su creación formaban parte de una continuidad que dejaba en evidencia, desde esa perspectiva, la ignominia que revestía la represión, atrocidad en sí misma insoslayable, pero singularmente acentuada ante las calidades individuales que se suprimían al eliminar a un insumiso.2 Cierta articulación entre la liberación y la creación forma parte de la configuración propia de la modernidad y su legado ha sido puesto en valor, innúmeras veces, desde una perspectiva progresista. La diferencia específica que reviste el asesinato de Ibero consiste en que el propio acto infame revela la existencia de un creador ignorado, ante todo, en razón de su extrema juventud.

Un gobierno que se proclama progresista allanó días atrás una casa que desarrolla la creación en perspectiva filosófica, donde secuestró ilegalmente equipos dedicados a la actividad artística y humanística. La indagación policial procuraba demostrar, como efecto de una edición que se ejerce pública y masivamente, la existencia de una peligrosa sedición.3 No se trata de un juego de palabras ni menos de una paradoja, sino por el contrario, del sentido propio de un régimen que confunde computación con educación, al punto de sostener que las computadoras son tan necesarias a la actividad escolar como el agua corriente.4 La digitalización de toda escala de valores tiene como efecto eliminar las jerarquías, acuíferas en este caso educativo, razón por la cual el mismo gobierno se propone instalar otra usina de pasta de papel sobre el Río Negro, cuando el propio rector de la Universidad de la República advierte acerca del límite aceptable de polución en los cursos fluviales.5

La memoria de Ibero nos ayuda acá, por contraposición, porque como lo señala Derrida, el prefijo “contra” significa tanto el encontrarse recostado a algo como el oponerse a otro.6 Esa memoria nos dice que considerada en su contexto interno, la obra de Ibero cuestiona la racionalidad cristalizada y en primer lugar, como realidad social.7 Se trata entonces del interrogarse acerca de un “efecto de boomerang” de la realidad social sobre la libertad individual. Tal efecto de retorno sobre el destinador es inherente, mal que les pese a los tecnócratas, a la misma denotación del término “tecno-logía”: en cuanto la técnica-procedimiento prima sobre el discurso-logos se trivializa toda significación, bajo excusa de reversibilidad entre antecedentes y consecuencias. Desde entonces todo pensamiento se convierte en irremediablemente sedicioso, ya que como lo sostiene Baudrillard, pensar sin singularización irreductible del pensamiento -al mundo, la naturaleza, la sociedad, etc., equivale a la mera duplicación de una representación.8 No en vano la policía progresista secuestró en Casa de Filosofía una obra del mismo artista que plasmó el Memorial de los Fusilados de Soca.9

2Se accede a una página dedicada a Ibero Gutiérrez en https://www.facebook.com/pg/Ibero-Gutiérrez-249738293942/posts/?ref=page_internal
3El secuestro de equipos por parte de la policía con ocasión del allanamiento de Casa de Filosofía incluyó una computadora destinada a la post-edición de un film, por otro lado Casa de Filosofía cuenta también con una editorial propia: Maderamen. Ver la declaración “Criminalización de la filosofía en Uruguay” https://www.facebook.com/ricardo.viscardi.3/posts/10213179713912537
4Todos tenemos el Plan” Montevideo Portal (18/09/13) http://www.montevideo.com.uy/contenido/Informe-sobre-el-Plan-Ceibal-213773
5Ver la reseña de la intervención de Markarián en Plan Nacional de Aguas Conmemora día mundial” Portal UdelaR (22/03/17) http://www.universidad.edu.uy/prensa/renderItem/itemId/40208
6Ver Ramond, Ch. (2016) Dictionnaire Derrida, Ellipses, Paris, p.49.
7Ver Viscardi, R. “Libertad y discontinuidad: Ibero Gutiérrez y la cuestión del sí mismo” (2016) Mutatis Mutandis,73-88, http://revistamutatismutandis.com/ojs/index.php/mutatismutandis/article/view/125/79
8Baudrillard, J. (2000) El intercambio imposible, Cátedra, Madrid, p.152.
9El 21 de diciembre de 1974 fueron encontrados en las proximidades de la localidad de Soca los cuerpos acribillados de María de los Angeles Corbo, Graciela Estefanell, Mirtha Hernández, Héctor Brum y Floreal García, secuestrados semanas antes en la Argentina y ejecutados por orden del totalitarismo cívico-militar en el Uruguay.

27.1.17

Celulosa que me hiciste maula


1a. quincena, febrero 2017


Al cerrarse 2016 se cumple una década de la definitiva instalación (en 2006) del conflicto de globalización (y no internacional, ni menos binacional, como se dijera por entonces y hasta hoy), que planteó desde el punto de vista teórico la recopilación Celulosa que me hiciste guapo. El artículo que brinda su nombre al libro, preveía en el propio resumen que lo encabezaba1 la reversibilidad entre la figura tanguera del guapo y la de su contrario, el maula:

La cámara oculta traiciona la actividad de filántropos sin fronteras y quien supo llorar ante cámaras la traición de una cámara denuncia la Mega-Traición. El tango multinacional ha hecho carne en el Sistema Político de la Nada. La orilla del bajo se ha convertido en un porcentaje de acierto/error: el guapo que se quedó con la mina a punta de facón estuvo a punto de audiencia de compartirla con un maula cualquiera”.

La reversibilidad entre el guapo y el maula ("maula" en lengua rioplatense: "cobarde") está presidida por una reversibilidad supérstite: la que cunde cuando la universalización mediática borra toda diferenciación posible entre sentido y referencia. La identificación entre el ser y la nada había sido planteada por el existencialismo en razón de la condición afirmativa de la propia nada: “no es nada” es la expresión que acepta la disculpa de alguien, a quien se le dice: “no es algo lo que pasó”. Los términos de la expresión son, por lo tanto: “no-es (algo-nada)”. La equivalencia entre el ser y la nada, que ya planteara Hegel en La Ciencia de la Lógica,2 se supedita en el criterio existencialista a la vacuidad lógica del sentido: la nada es, para quien pasa por ella, una experiencia tan alternativa como el ser.

El criterio del artículo “Celulosa que me hiciste guapo” señalaba a través de distintos episodios contextualizados, cómo la misma equivalencia mediática entre el ser y la nada intervenía entre “nadie” y “uno cualquiera”. De tal forma el más poderoso podía convertirse en “nadie”, en cuanto la mediatización globalizadora substituía al “Ciudadano Kane” por una cámara oculta (por uno-cualquiera, es decir, “nadie”), en cualquier parte. No fue nadie quien hizo la toma, esto es, fue uno cualquiera, todos y cada uno. La disolución de la res pública en el Sistema Político de la Nada conlleva la injerencia mediática de la globalización en cada contexto (supuestamente) nacional.

Esta licuación de la representación orgánica se analiza en el texto a través de un conjunto de pares disueltos entre sí:

-la empresa Botnia acusa a un ambientalista de difamarla por procedimiento de cámara oculta y amenaza hacerle juicio en la justicia uruguaya: uno-cualquiera, “un don nadie”, puso en riesgo a una transnacional

-mientras llegaba a su ocaso la democracia uruguaya articuladora de la condición nacional, una mayoría ciudadana se refugiaba en la neutralidad del “orden público” encarnado por cualquiera-nadie, ciudadano impávido ante el advenimiento represivo del Estado de excepción totalitario


-con la post-restauración democrático-liberal en curso bajo la hegemonía de la comunicación mundializada, se elimina la poliarquía representativa en cada partido (Ley de Lemas), sin embargo, no se trataba de una ampliación de la representación ciudadana sino de la sobrevivencia del propio sistema de partidos: el Frente Amplio buscaba substituirse a uno de los dos partidos tradicionales, mientras estos últimos pretendían dividir la izquierda entre “gubernamental” y “testimonial”

-Jorge Batlle acusa a Vázquez de Mega-Traición por intentar negociar con el presidente de la Argentina, sin embargo el propio Jorge Batlle lloró ante cámaras solicitando a la Argentina disculpas por haber afirmado, ante una cámara supuestamente apagada, que “todos los argentinos son unos ladrones del primero al último”

-el tango “Uno”, finalmente, ritmaba los momentos de esa asimilación mediática entre “nadie” y “uno cualquiera”, ya que estipula que la contingencia amorosa nos pone, a cualquiera como uno más (un “don nadie”), a la merced de algún otro.

Esta reversibilidad mediática que sostiene tecnológicamente la globalización, a través de la fusión de uno y otro en un “tercero incluido” -mediático, satisface al día de hoy, incluso a través de la actualidad periodística, aquella reversibilidad entre el guapo y el maula que anunciara, en su resumen de introducción, “Celulosa que me hiciste guapo”.

Tras haber reivindicado durante una década la guapeza de haberse enfrentado al grandote regional que representa la Argentina para defender el patrimonio nacional uruguayo, el mismo presidente Vázquez admite los propósitos de su actual ministro de relaciones exteriores, quien explica que Uruguay deberá pedir permiso a Brasil para celebrar un Tratado de Libre Comercio con China.3 Tanta ecuanimidad diplomática torna a los modos indicados por alguien, cuando de los mismos propósitos sostenidos por el ministro de economía del (mismo) gobierno, surge que tal anuencia de soberanía gestionada ante Brasil ha sido ordenada por la gigantesca China, con quien Uruguay pretende celebrar un TLC, donde desde ya su libertad es igual al dictado del supuesto socio.4

Convendría recordarles, a quienes pretenderían -silencio crítico mediante, igualar modosidad diplomática con sigilo económico, que en esta circunstancia pasamos de la fatalidad que nos llevaba, en el tango “Uno”, a admitir que la realidad es más fuerte que el deseo, a la pusilanimidad que denuncia en “Malevaje” el derrumbe moral.5

La catástrofe psicológica adviene, como en la fatalidad que lamenta “Uno”, desde afuera, pero ahora cambia la identidad ¿nacional? y se pone en evidencia ante los demás:

Decí, por Dios, ¿qué me has dao,
que estoy tan cambiao,
no sé más quien soy?
El malevaje extrañao,
me mira sin comprender...
Me ve perdiendo el cartel
de guapo que ayer
brillaba en la acción...
¿No ves que estoy embretao,
vencido y maniao
en tu corazón?”



La fascinación se apodera del malevo, dejándolo absorto en la contemplación desamparada del bien preciado, tan enorme quizás, como el corazón de una China:6


Te vi pasar tangueando altanera
con un compás tan hondo y sensual
que no fue más que verte y perder
la fe, el coraje,
el ansia 'e guapear.
No me has dejao ni el pucho en la oreja
de aquel pasao malevo y feroz...
¡Ya no me falta pa' completar
más que ir a misa e hincarme a rezar!”


Finalmente el guapo no entiende lo que le pasa: ayer se enfrentaba a un gigante, hoy teme (globalmente) por sí mismo:


Ayer, de miedo a matar,
en vez de pelear
me puse a correr...
Me vi a la sombra o finao;
pensé en no verte y temblé...
¡Si yo, -que nunca aflojé-
de noche angustiao
me encierro a yorar!...
Decí, por Dios, ¿qué me has dao,
que estoy tan cambiao,
no sé más quien soy?”


De guapo a maula ¿qué más da? si se trata del “comercio de las miradas”,7 que hoy gobierna una pantalla global (Baudrillard dixit) en cualquier parte, donde (cada) uno es nadie.



1Viscardi, R. (2006) Celulosa que me hiciste guapo: el tango Merco-Global, Lapzus, Montevideo, p.57.
2Hegel, W.G. (1968) La ciencia de la lógica (Primera Parte), Solar, Buenos Aires, p.108.
4“El gobierno pretende seguir adelante con un TLC con China” El Observador (21/01/17)http://www.elobservador.com.uy/el-gobierno-pretende-seguir-adelante-el-tlc-china-n1011598
5de Dios Filiberto, J.(música), Discépolo E. (letra) (1929) Malevaje http://www.todotango.com/musica/tema/41/Malevaje/
6“China” es una expresión coloquial que designa a la dama en prosa gauchesca.
7Mondzain, M-J. (2003) Le commerce des regards, Seuil, Paris.